Mayra Rosales, fue acusada de matar al hijo de su hermana al sentarse sobre él, y asfixiarlo. Sin embargo su sobrepeso a sido prueba contundente de su inocencia pues su condición física le impedía moverse.
La autopsia reveló que el infante murió de un golpe en la cabeza, mismo que según investigaciones le dió su propia madre, a la que Mayra decidió encubrir.
Sin embargo después de la autopsia el juez notó que era imposible que las palabras de Mayra fueran verdad. Su abogado se dio cuenta de que Mayra estaba encubriendo a alguien. Meses después, Mayra confesó lo sucedido. Quería encubrir a su hermana quien había golpeado varias veces en la cabeza a su hijo con un cepillo del pelo el mismo día. “La gente no puede entenderlo pero yo quería ayudar a mi hermana y no quería que las autoridades se llevarán a los otros niños”, dice Mayra. “Le dije a los investigadores que me di la vuelta en mi cama y caí sobre él dando a entender que sólo era un accidente”.
“Jaime estaba dando a mi sobrino su desayuno y él no quería comer. Empezó a llorar y ella se enfadó y le golpeó en los brazos, las piernas y la cabeza. Después, ella cogió la manta de Eliseo, lo cubrió y lo puso a dormir. Luego salió, dejándome con los niños” cuenta Mayra. Más tarde, Eliseo comenzó a sufrir problemas respiratorios y Mayra llamó a una ambulancia y se llevaron al menor a un hosptial. Su hermana Jaime llamó a Mayra desde el hospital y, entre sollozos, le contó que la policía no le permitía ver a su hijo a menos que les dijera las causas de la hospitalización de su hijo. Jaime rogó a Mayra que dijera a las autoridades que ella era responsable de las lesiones. Mayra no pensó en las consecuencias y aceptó informa el sitio Telecinco.es.
Al final su hermana fue encarcelada y ahora Mayra está en tratamiento para perder peso. “Estoy muy triste de que mi hermana este en la cárcel, pero creo que mi hermana entiende ahora que sus acciones eran malas. Creo que puede cambiar y aprender de lo sucedido” afirma Mayra.





